Archivar paraAgosto 9, 2008

Animes Musicales


BECK: Mongolian Chop Squad

Koyuki es un chico japonés de 14 años que entra en la escuela secundaria con dos amigos de la infancia. El primero es el típico pervertido que no puede pensar más que en mujeres y que siempre está intentando fotografiar a las chicas en poses “comprometedoras”, y el segundo es una atractiva estudiante llamada Izumi, era casi la única chica con la que se llevaba bien cuando era pequeño. La aburrida vida de Koyuki cambia cuando salva a un perro de extraña apariencia de unos niños que le querían dar una paliza. El dueño de Beck (el perro) resulta ser un guitarrista de rock, Minami Ryuusuke. Los dos se hacen amigos y así comienza su divertida, loca, y a veces peligrosa aventura musical.

NANA

Nana Ōsaki es una cantante Punk que lo único que de desea es poder debutar y superar a la banda Trapnest, en la cual su ex novio Ren Honjou toca el bajo. Nana y Ren estuvieron dentro de la misma banda en el pasado, los Black Stones (también conocidos como Blast para acortar el nombre), pero todo eso terminó cuando a Ren le ofrecieron la oportunidad de reemplazar a un integrante de la popular banda Trapnest, por lo que abandona a la banda para dirigirse a Tokio con su nueva banda. Nana, después de darse cuenta de que si iba con su novio a Tokio sus oportunidades de hacerse una cantante popular se verían notablemente disminuidas y finalmente decide quedarse con los suyos.

Nana Komatsu por su parte es llamada por Ōsaki “Hachi” (Ocho), y la considera nada más que un pequeño cachorrito, muy leal hacia los que se preocupan por ella, pero exigiendo mucha atención a su vez. Nana cree que su nombre (que en japonés significa el número siete) le trae mala suerte, por lo que comienzan a llamarle “Hachi” (que significa ocho). Toda su vida Nana vivió de forma muy mimada, sobreprotegida y donde muy pocas veces tenía que pensar por su propia cuenta, lo que cuando se hizo mayor comenzó a traerle problemas mayores. Con el hábito de enamorarse a primera vista de cualquiera, Hachi siempre depende de otra gente para que le ayuden a ponerle los pies sobre la tierra, sobre todo su amiga de instituto Junko Saotome. Tiempo después su amiga Junko tiene que dejar Hachi para asistir a un colegio de diseño selectivo de arte en Tokio. Hachi desesperadamente quiso seguir a Junko y a su novio por aquel entonces, Shouji, a Tokio, pero no tenía ningún medio para poder vivir allí o poder establecerse. Sin embargo, después de trabajar mucho sola, finalmente logra ahorrar lo suficiente para poder mudarse y comenzar su vida independientemente.

Hachi en el tren de destino a Tokio ve por primera vez a Nana, que también iba hacia a Tokio, donde comienzan a conversar y después de numerosas coincidencias que van ocurriendo, especialmente que tienen que ver con el número siete, deciden alquilar un piso juntas. A pesar de que sus personalidades contrastan notablemente una vez que se conocen, tanto Nana como “Hachi” comienzan a respetarse y agradarse mutuamente llegando a tener una gran amistad.

Mientras que los Black Stones, que vuelven a reunirse ahora con un nuevo bajista (por la falta de Ren), comienzan a hacerse de populares en conciertos underground en los suburbios de Tokio, quedan todavía asuntos por resolver, especialmente en el romance. La historia de Nana gira entorno al romance y las relaciones de los dos personajes en que una busca la fama y el reconocimiento, mientras que la otra busca amor y felicidad.

Nodame Cantabile

Shinichi Chiaki es uno de los mejores estudiantes de piano de su universidad, así como un excelente violinista pero su verdadero sueño es seguir los pasos de su mentor, Sebastiano Viera, y convertirse en un director de orquesta. Tras una disputa con su tutor de piano, Chiaki-san es transferido a las aulas de los “perdedores“, donde conoce a Megumi Noda o Nodame, según se nombra ella cuando habla de si misma en tercera persona, una chica un tanto extravagante de segundo año que se especializa en el piano y con la que el protagonista entabla una extraña relación amistosa. La historia manifiesta una lucha interior de Chiaki-san en una búsqueda por labarse su propio futuro profesional como director de orquesta intentando salver su mayor inconveniente: su fobia a los aviones y a los barcos, que irremediablemente lo recluye en Japón y le impide viajar al extranjero para seguir su formación y para encontarse con Viera.